La cultura euskaldun marca el mejor triple

Las txalapartas y el folclore tiñen de ambiente la Fan Zone de Barakaldo
Los organizadores aseguran que “se están cumpliendo las previsiones” de 200.000 participantes en total

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BARAKALDO - Su hijo es hincha del Athletic. Su hija, de la selección finlandesa de baloncesto. Por ese motivo, Karen Papendried, madre de familia alemana, decidió venir a Bilbao de vacaciones y hacer una parada en el Mundial que alborota estos días la villa. El destino quiso que ayer, esta mujer, sus dos hijos y su marido se pararan a disfrutar del espectáculo de danzas vascas de la Fan Zone barakaldarra y encabezasen este relato: “Es impresionante cómo bailan estas chicas. Creo que hay que tener mucha concentración para mover el palo de esa manera”, decía la portavoz familiar. La cultura vasca protagonizó la tarde de ayer en Barakaldo mostrando a los foráneos el lado más tradicional del Mundial.

No eran muchos los que se detenían ante el sonido del txistu, pero aún así no cesaban los flashes. En el escenario, los dantzaris de los grupos Erreka Ortu y Laguntasuna, ambos de Barakaldo, amenizaban las horas previas al encuentro entre Finlandia y la República Dominicana. “Hemos intentado que se una el deporte con la tradición para la gente que venga de fuera pueda conocer nuestra cultura”, explicaban desde la organización de Barakaldo Basket Hiria. Pero los de fuera, esos que vienen pintados de azul y blanco, visten camisetas de los Lakers o lucen banderas de Turquía y de República Dominicana, prefieren las barras de los bares que inundan la carpa cercana a Bilbao Exhibition Center (BEC). El lado más cultural de Euskadi logró captar, a pesar de todo, la atención de algún aficionado extranjero que escuchaba la música y seguía los pasos con atención. “Esto solo se ve en los pueblos pequeños de allí”, decía uno de los aficionados de Finlandia “pero aquí es muy alegre”.

AMBIENTE Una hora antes, el folclore tomaba protagonismo en la Herriko Plaza al ritmo de las txalapartas de Hala Dzipo, una escuela de música tradicional de Barakaldo. Entre el público, algún que otro americano pero sobre todo, barakaldarras. “Pretendemos despertar en los chavales la inquietud por la txalaparta y lograr que la conozcan”, explicaba David Nanclares, miembro de la agrupación, mientras se impartía un pequeño taller sobre cómo crear melodías. El ambiente en la Herriko Plaza fue algo más flojo que en otras ocasiones, probablemente debido a la coincidencia con el encuentro de Estados Unidos, pero la organización de la Basket Hiria asegura “que se están cumpliendo las previsiones para alcanzar los 200.000 participantes” estimados para la programación barakaldarra.

Karen y su familia, por cierto, se perdieron entre la multitud camino de la cancha. Pero se llevan de vuelta a Alemania la “impresionante” imagen del Guggenheim y un partido de Liga en San Mamés.

Deia
3 Septiembre 2014