A Basauri con txapela y abarkas

argEuskal Herriko Dantza Agerketa llena Bizkotxalde de folclore ante un auditorio con poco hueco vacío. JANIRE JOBAJURIA

ESCASOS lugares del mundo concentrarán en pocos metros cuadrados tal cantidad de cascabeles y abarcas como lo hace Basauri cada tercer fin de semana del mes de septiembre, dentro del festival Euskal Herriko Dantza Agerketa. Se trata este de una exhibición de bailes autóctonos única en el mundo por no recibir nada más que a grupos que mantengan los pasos típicos que bailan en sus pueblos de origen. Normalmente, las coreografías que se ven en el parque Bizkotxalde son las que se reproducen una vez al año, -el día grande de las fiestas, el desfile de carnaval, la jornada en honor al patrón de un municipio, etc.- por vecinos de esa localidad que, a veces, ni siquiera son dantzaris sino que se reúnen cada año para preparar esa danza especial.

Ese olor a tradición se lleva respirando en Basauri desde que el viernes los vecinos aprendieran a bailar acompañados de los grupos de danzas del pueblo en la romería popular organizada con el fin de que los paseantes se animaran a unirse a las cadenetas y otras figuras tradicionales. Ayer, el festival puso la guinda a un pastel que se terminará de comer mañana, con la exhibición de las agrupaciones locales de danza como son Edurre, Basauritar y Agintzari. Durante más de dos horas, el plato fuerte del agerketa basauritarra mostró los pasos propios de lugares tan dispares como Legazpi, Sangüesa o Arboti.

Lo hizo ante más de 600 personas que llenaron el anfiteatro del parque, que lució el crepúsculo con tonalidades rosadas acordes con el colorido de los trajes de los dantzaris presentes.

Aprovechando la gran aglutinación de espectadores, la organización del festival entregó a uno de sus ilustres miembros un presente en reconocimiento a los más de treinta años que lleva colaborando con el festival. El homenajeado fue Iñaki Irigoien, folclorista experto que, antiguamente, se desplazaba como podía a los diferentes municipios de Euskal Herria para poder ver in situ los bailes que ahora disfrutan una vez al año los basauritarras.

"Empecé a preocuparme por el agerketa de Basauri porque me di cuenta de que era diferente y especial. Espero que siga muchos años, otros 41 por lo menos", confesó Irigoien, quien, entre sus anécdotas en Basauri recuerda "cuando algún grupo nos ha fallado a última hora y había que arreglarlo todo corriendo. Menos mal que últimamente está saliendo todo bien. Llevamos unos cuatro años estupendos", reconoce.

El recuerdo estuvo constituido por un cuadro compuesto por una imagen del fotógrafo local Pedro Kareaga tomada en el festival de 2011. El regalo tiene de especial que está realizado en una técnica que solo elabora Pedro: la transferencia en emulsión. Se trata además del segundo cuadro más grande realizado de esta forma que existe en el mundo. Fue entregado de manos del alcalde, Andoni Busquet, que agradeció la labor que personas desinteresadas como Irigoien realizan altruistamente ayudando a mantener vivas las raíces.

Que el festival se haya mantenido vivo durante los 41 años que lleva celebrándose es el éxito, según el homenajeado, de la organización que "se deja la piel cada septiembre", "del público que viene a verlo y que no falla" y de los "diferentes ayuntamientos que ha tenido el pueblo que siempre lo han apoyado". "Incluso cuando comenzó, cuando todavía existía el franquismo, el Ayuntamiento de Basauri facilitó el que pudiera llevarse a cabo", recuerda quien ha estado detrás del micrófono explicando los pormenores de cada grupo de danzas desde hace 32 años.

OPORTUNIDAD Para los vecinos de Basauri esta exhibición también es especial. Por ello, cada vez que se celebra acude a Bizkotxalde con ganas de aplaudir. No porque los grupos sean los más profesionales ni los que saltan más alto de Euskadi, sino por lo que representan. Para Ane Castro y Pedro López, el dantza agerketa es "una de las pocas oportunidades que tenemos para que nuestro hijo vea algo de folklore, escuche la música, etc.", aseguraban ayer los bilbainos.

"Es un sentimiento que llevamos dentro lo que nos empuja a venir aquí", explicaron también las basauritarras Isabel Santos e Idoia Terrazas, asiduas al festival. Por primera vez acudió ayer, por el contrario, Milagros Bartolomé, que a pesar de que vive en el municipio, no había asistido hasta esta edición a ver las danzas. "Me está gustando mucho. El espectáculo es precioso, con las luces y el colorido de los trajes que traen, cada uno diferente al siguiente. Pienso volver el año que viene", admitió.

HISTORIA "Euskal Herriko Dantza Agerketa nació hace ya 41 años con la intención de mostrar y animar la labor de estos grupos, que mantienen el folklore en sus raíces, y para facilitar al público su conocimiento sin necesidad de trasladarse a esos lugares en fechas tan concretas. Se desarrolla al aire libre, ya que -en su origen- estas danzas se realizaban en las calles y plazas de los pueblos, en el pórtico de la iglesia, etc. Además, la tradición de las danzas y ritos representados por los grupos invitados se mezcla con iluminación y proyecciones de los lugares de los que proceden, que ayudan al público a conocer el contexto de esas costumbres. Todo ello convierte a Euskal Herriko Dantza Agerketa en un espectáculo único y atractivo", añaden orgullosos sus organizadores, los grupos de danza de Basauri que, tras la exhibición, invitan a cenar a los invitados con la colaboración de los txokos de Basauri y Herriko Taldeak.

Tal y como recuerdan, el festival surge en 1972 con un doble objetivo: en primer lugar, apoyar y dar aliciente a los danzantes que en dichos pueblos mantienen tradicionalmente las danzas, dentro de sus rituales festivos, para que presenten su folclore fuera de su lugar de origen y, en segundo término, dar a conocer a las nuevas generaciones de dantzaris su manera y singular de ejecutar las danzas, contemplándolos en un espectáculo que les permita ver sus particularidades (dado que en dichos años era, para muchos jóvenes, bastante problemático desplazarse). Aunque en la actualidad no es tan problemático desplazarse, creemos que el agerketa debe seguir cumpliendo con este objetivo. A lo largo de los años han pasado por Basauri la mayor parte de los grupos de estas características, incluidos algunos que han ido recuperando y recreando bailes y situaciones festivas en sus pueblos y que hace años se pensaban olvidadas".

http://www.deia.com/2013/09/22/bizkaia/arratia-nervion/a-basauri-con-txapela-y-abarkas

Deia
22 Septiembre 2013