Moñiguero, y a mucha honra

Poco o nada queda de aquella silueta que dibujaba pequeñas casas en lo alto de Santurtzi. Los campos verdes y caseríos tuvieron que ceder irremediablemente su espacio a la evolución; un camino hacia un futuro que hoy se vive como presente con un Kabiezes protagonizado por altos edificios de hormigón, carreteras y, en unos meses, hasta la llegada del metro. La modernización, en cambio, ha dejado a los moñigueros algo olvidados, perdidos entre las páginas de una historia que, desde hace años, los vecinos pedían recuperar. Por ese motivo, la jornada de hoy será especial en el barrio santurtziarra. La memoria volverá a recordar aquellos aldeanos, aquel barrio rural que perdura en imágenes y recuerdos de los más mayores de la zona pero que parece no haber existido nunca para los más jóvenes. Unas fotografías antiguas ayudarán hoy a revivir ese espíritu en la zona central del barrio, con actuaciones, txistorra y el descubrimiento de una escultura.

Este trabajo de retrospección cuenta con la firma de la asociación cultural Mendi Alde, que lleva más de 53 años trabajando en la zona en favor de la cultura y el folclore. "Nos dimos cuenta de que, de la noche a la mañana, habían desaparecido el barrio que habíamos conocido", recuerda Mundi flores, uno de los responsables de la agrupación. Esta conclusión llegó después de haber recogido varias fotografías antiguas del barrio, en las que podía verse a vecinos de antaño en los pastos, las fachadas de los caseríos, la vieja iglesia...

 

Esas primeras imágenes abrieron los ojos de esta asociación, que comenzó a recuperar más fotografías con la idea de acercar al presente el legado de su barrio. En este regreso al pasado Mendi Alde ha contado con el apoyo del Ayuntamiento. "En las reuniones que hemos mantenido con los vecinos durante el proceso de participación ciudadana descubrimos que había una preocupación por recuperar las señas de identidad del barrio, ya que en pocos años había habido una transformación bestial", explica Ricardo Ituarte, alcalde de Santurtzi.

El progreso ya es irremediable. No se puede dar marcha atrás. "Pero sí podemos lograr que esa esencia del barrio se mantenga", apunta Flores. Se refiere a ese sentir moñiguero. Sí, sí. Moñiguero; un apodo que los vecinos de Kabiezes se ganaron por su labor de baserritarras, cuidando del ganado y estando, por lo tanto, "cerca de la moñiga". Aún existen moñigueros "de esos de toda la vida", pero la situación del barrio es muy diferente ahora. "Hay vecinos de los de siempre, que quieren ver que el recuerdo está ahí todavía; también hay mucha gente que ha venido de fuera, de otros barrios de Bizkaia, y queremos que se sientan de Kabiezes. Y después están los vecinos más jóvenes, que no han conocido el pasado del barrio y queremos que lo tengan presente", aclara Mundi.
Hoy Kabiezes amanecerá con su pasado más presente que nunca. La fachada del mercado servirá de soporte para nueve paneles visuales en los que se mostrarán hasta 15 fotografías antiguas del barrio y sus gentes. "Queremos que todos nos sintamos orgullosos de ser moñigueros", apunta. "Porque tenemos que darnos cuenta de que todos los somos, no solo los más mayores" .

La excursión por el antiguo Kabiezes comenzará de manera oficial al mediodía. Entre las imágenes escogidas para la exposición -alguna de ellas de con casi cien años-, los vecinos podrán reencontrarse con la antigua iglesia, los caseríos que se ubicaban por los alrededores , vecinos que posan junto a su ganado o el carrejo de bolos. "Hay cosas que han desaparecido y mucha gente ya no conoce o no recuerda", cuenta Flores. Entre esos rincones especiales se encuentran también el bar de Pili, situado donde ahora se encuentra la parada del autobús. "Allí, cuando aún éramos unos críos nos pasábamos a tomar un vino", recuerda Flores. Otro de esos edificios representativos del barrio era el estanco que, situado en la misma plaza de Kabiezes, surtía a todos los vecinos. "Eso ya no existe, y es una pena. Queremos que la gente se sienta del barrio recordando toda esa esencia", matiza. "Nuestro barrio tiene que volver a salir a la luz". Por ese motivo, las imágenes se quedarán de forma permanente en Kabiezes, dejando esa importa imborrable.

escultura como homenaje

El trabajo realizado por Mendi Alde, contará con el apoyo de diversas actuaciones del grupo, vinculado sobre todo a la danza pero con experiencia en otras muchas disciplinas. También estarán presentes sus gigantes, esos a los que han paseado durante todo este medio siglo dentro y fuera de las fronteras de Euskadi. Unos pintxos de txistorra, si el tiempo lo permite, pondrán el sabor a esta cita organizada para recuperar la memoria de este barrio santurtziarra.
Todo este trabajo tendrá ahora su recompensa. Y es que, Kabiezes estrena una nueva escultura, creada por Andoni Flores con la que "todos los dantzaris que han pasado por Mendi Alde se sentirán identificados", asegura el artista. La imagen, que representa dos dantzaris en movimiento estará junto a la salida del metro, que llegará al barrio esta primavera. Una manera más de recordar que en Kabiezes son moñigueros. Y a mucha honra.

Deia
24 Marzo 2014