Vías abiertas a la cultura

Los III Dantza Tradizionalaren Esker Onak reconocieron la trayectoria de varios grupos y avalaron la labor desarrollada de manera individual por personas que han dedicado su vida a difundir las raíces vascas.

Las dantzaris bailaron ayer en la Gran Vía de Bilbao

LAS puertas del Euskal Museoa están abiertas”, invitó ayer Sorkunde Aiarza, directora del centro, cuando recogió uno de los III Dantza Tradizionalaren Esker Onak, que acogió la Sala BBK. Esa invitación fue la guía de una cita en la que el presidente de Bizkaiko Dantzarien Biltzarra, José María Oiarzabal, afirmó “sentirse orgulloso” de la labor que día a día desempeñan las agrupaciones de danzas.

Haciendo un guiño a uno de los premiados de la noche, Kike Santarén, adjunto al director de DEIA, señaló que Dindirri Dantza Taldea “tenía en los años 70 una revista de uso interno que se llamaba Deia”. Y fueron sus representantes los que recordaron, en palabras de Alejandro Ugalde -“con 91 años y medio”-, “los tiempos dificilísimos” en los que comenzaron. “El premio es para los fundadores, para aquellos que ayudaron a crear otros grupos en Bilbao”, apuntó Joseba Arriola-Bengoa.

Pionera también fue Maribel Ortiz de Zarate cuando cogió la presidencia de Euskal Dantzarien Biltzarra. “Era una época en la que se reivindicaba Euskal Herria en cada Dantzari Eguna”, rememoró esta mujer que junto a Xabier Mendizabal e Iñaki Irigoien -Ángel Murua no pudo asistir- recibió un galardón a su labor en esta federación que aglutina “diferentes formas de pensar” pero con un objetivo común.

En una cita en la que las mujeres de Etorkizuna Dantza Taldea demostraron por qué han conservado la eguzki-dantza de Lekeitio, que se remonta a 1682, las integrantes del grupo reconocieron que la reunión del año pasado “en la que participaron 60 mujeres de todas edades fue muy especial”. Como también guardará en la memoria la ovación que recibió el txistulari Joseba Larrieta. “Han venido muchos fanes”, comentó entre risas este hombre que aseguró sentir “pena por no entender bien euskera. Era difícil con Franco”. Y se emocionó con la entradilla que le bailaron en su honor.

El dantzari Kepa Artetxe recogió un premio por toda la labor que ha desarrollado en Andra Mari Dantzari Taldea, que animaron la gala con la interpretación de jota y una porrusalda. Y en él se han inspirado miles de jóvenes que aprendieron a bailar las dantzas como los que hoy en día forman parte de Zasi Eskola Dantza Taldea, que en sus más de 60 años de trayectoria ha vivido momentos buenos y malos. De los últimos salieron gracias a “la ilusión y esperanza. Ahora tenemos overbooking de txikis”, aseguró Ainhoa Ruesgas mientras su compañero Isuzko Conte subrayaba que “tenemos otro tipo de problemas, como gestionar a tanta gente”.

La mirada en la labor investigadora se centró en el Euskal Museoa y en Jon Irazabal. El iurretarra se consideró un “trabajador de la cultura vasca” y agradeció la implicación de los ayuntamientos para mantener vivas las danzas dándoles su respaldo.

Entre las personas que quisieron respaldar esta tercera edición de los premios se encontraban Kike Hermosilla, Iñigo Couto, Koldo Goitia, Iñigo Camino y Sabin Goitia.

Deia
Asteazkena, Abendua 4, 2019