Basauri da encaje legal a la exención de cuotas por aprender a tocar el txistu

El Ayuntamiento cambia el reglamento de la escuela de música tras las críticas del Ararteko por aplicar la gratuidad de forma irregular desde 2010

La denuncia de una madre al Ararteko ha obligado al Ayuntamiento de Basauri a modificar la ordenanza de precios públicos para corregir una irregularidad que cometía desde 2010, pero que ha pasado desapercibida para gran parte de los ciudadanos. No para los alumnos de la escuela de música ni sus padres, entre los que existe un «fuerte malestar». Y es que, en base a una decisión verbal del equipo de gobierno, el organismo municipal libera a los alumnos de instrumentos autóctonos -txistu, alboka, pandero y trikitixa- de pagar las cuotas mensuales además del coste de otras dos asignaturas comunes a cualquier disciplina musical como son coro y lenguaje.

Quienes elegían los instrumentos tradicionales vascos únicamente han sufragado durante estos últimos cinco años la matrícula de comienzo de curso, lo que supone un desembolso a comienzos de septiembre de alrededor de 28 euros frente a los 110 que, por ejemplo, abona un alumno de piano.

El defensor del pueblo no entra a valorar si la decisión es adecuada o no, pero sí da un fuerte tirón de orejas a la institución municipal por no sustentarla en base a una ordenanza. Incluso le ha obligado a modificar la legislación municipal si quiere seguir adelante con ese tipo de exenciones.

Según recuerda, «las administraciones deben contar con la adecuada cobertura en la norma al estar sometidos los servicios públicos a Derecho y a las leyes». Es por ello que solicita que se «resuelva conforme procede en Derecho el distinto tratamiento que reciben los alumnos» para poder así «reclamar un abono a la ciudadanía o exonerar a las personas».

En cualquier caso, el requerimiento del Ararteko no va a afectar de momento a los alumnos de este curso, ya que el Ejecutivo local se ha apresurado a cumplir la recomendación y modificar la ordenanza. Su intención es «impulsar y apoyar la impartición de dichas asignaturas de instrumentos tradicionales por considerar que se trata de elementos característicos de la cultura vasca», según recuerda el portavoz, Asier Iragorri. En este propósito cuenta con el visto bueno de PSE y Bildu.

"Agravio comparativo"

En el otro lado de la balanza se ha situado ya el PP. Su portavoz, Gabriel Rodrigo, considera que «más que fomentar la cultura vasca se está llevando a cabo una discriminación positiva para justificar una exención, que lo que consigue es llevar a cabo un agravio comparativo». Por ello, en la tramitación que se lleve a cabo de la ordenanza de tasas y precios públicos propondrá «bonificaciones frente a exenciones». «Desde el Partido Popular somos más partidarios de las bonificaciones, es decir, que se bonifique un porcentaje del total, ya que las cosas cuestan dinero y la gente debe ser consciente». En su opinión se debe actuar «lejos de la cultura de lo gratis y tomando medidas proactivas que fomenten la cultura vasca» porque, según apunta, «la exención tampoco está ayudando a que crezca el número de inscritos».

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