Liher Neira lleva 31 años en Agintzari Dantza Taldea, asociación que ha cumplido 40 años
Además de ser dantzari, el basauritarra investiga la historia y el folclore de las danzas vascas

Basauri - Algunos nacen con el don de tocar el piano, otros están predestinados a cantar porque lo hacen como los ángeles y Liher Neira nació para encontrarse con la danza en algún momento de su vida y no separarse jamás de ella. Y es que, tardó solo cinco años en encontrarse de frente con el mundo de la danza y todo lo que la rodea. Fue en una exhibición que Agintzari hizo en el Colegio San José.
No tardó mucho tiempo más en darse cuenta de que bailar y aprender sobre la cultura que rodea a la danza es lo que le hace feliz. Tampoco se puede obviar que tanto su madre como su padre bailaban y, como explica Liher, “siguen bailando en las romerías a las que van”, por lo que puede explicarse que la vida de este joven basauritarra gire en torno a ello. La cosa no queda ahí, ya que la madre del dantzari es la “costurera oficial” de Agintzari y, como no, también una miembro del grupo.
Además de encantarle el baile, es un apasionado de la historia de las diferentes danzas de Euskal Herria, y en este sentido Liher intenta recuperar tradiciones que se han perdido o que han quedado relegadas a un plano secundario. A sus 36 años, ha pasado 31 en el grupo Agintzari Dantza Taldea, que acaba de cumplir cuarenta años, lo que le convierte en historia viva de la asociación y en el miembro más antiguo en activo.
Este basauritarra trabaja como montador de aires acondicionados y gran parte de su tiempo libre lo dedica a su grupo Agintzari o “mi segunda familia”, como lo denomina a veces. Sin embargo podría ser al revés, puesto que con todo el tiempo que invierte en ello podría decirse que trabaja en la asociación y su tiempo libre lo dedica a montar sistemas de aire acondicionado. “Ensayamos dos días a la semana” pero además de los bailes “hacemos muchas más cosas”, asegura. Agintzari acaba de cumplir 40 años y la semana pasada se inauguró en la Casa Torre de Ariz una exposición que repasa su historia a través de trajes, fotografías y un audiovisual con actividades y bailes del grupo. En la exposición se muestran trajes recuperados del carnaval y otros que transportan a zonas de Nafarroa o Zuberoa. “Trabajamos mucho en la investigación del folclore y la historia de diferentes danzas, además de la historia que envuelve a esos bailes”.
Para Liher formar parte de la asociación es toda una satisfacción. “Digo muy orgulloso y con la cabeza alta que soy del Agintzari, creo que somos una institución importante en el municipio”. Pertenecer a un grupo como así no solo conlleva ensayar y bailar, es algo más. “No solo bailo, sino que intento hacer algo por la recuperación de la cultura y el folclore de Euskal Herria”. Ahora trabajan en la confección de dos nuevos trajes. “Hace falta investigar, hablar con los mayores y verificar si esos trajes pueden resultar válidos o si son fieles con la historia”.
De manera más personal está inmerso en un proyecto de recuperación de gigantes y cabezudos antiguos de Basauri y de los bertsos de navidad que se cantaban ese día en el municipio. Otra de las tradiciones que quiere recuperar poco a poco es la del día de Santo Tomás. “Aquí se hacía una romería en la zona de Bizkotxalde y sería bueno recuperar actos así”. Liher espera que la gente joven vuelva a interesarse por la dantza. “Es muy importante en nuestra cultura y ojalá pueda pasar otros 31 años inmerso en todo este mundo”.
http://www.deia.com/2015/09/11/bizkaia/arratia-nervion/toda-una-vida-qu…



