El grupo Danetarako danok imparte un taller para vestir correctamente la ropa tradicional

LA recuperación de la música y la danza que conforman la cultura tradicional vasca ha sido durante años una labor abnegada y no exenta de sinsabores que han llevado a cabo multitud de grupos y asociaciones culturales. Un recorrido que en muchos casos -como el del grupo trapagarandarra Danetarako Danok- ha cumplido ya 50 años de singladura para llevar a buen puerto las señas de identidad del pueblo vasco, empezando por la recuperación de los atavíos que definían el folclore euskaldun a uno y otro lado del Bidasoa.
Atavíos dotados de una gran variedad, tanto en el colorido como en los elementos que los conforman, y que el grupo de Trapagaran se ha molestado no solo en salvaguardar -ampliando de paso su repertorio de danzas- si no que, en una vuelta de tuerca, ha propuesto enseñar al público en general su correcta vestimenta. “Parece fácil, pero lo cierto es que hay elementos del vestido tradicional cuya correcta colocación tiene su dificultad”, señalaban varios dantzaris del grupo trapagarandarra, que ayer realizaron un taller donde mostraron los pormenores de la colocación del pañuelo de cabeza de las mujeres, el gerriko (faja), las abarkas, las alpargatas o la txapela.
Gerriko Una de las prendas que llaman la atención en el vestuario tradicional es sin duda el gerriko, una faja de tela que a modo de cinturón protegía los riñones de los hombre de los esfuerzos de la tierra. “Sin duda, la clave está en mantener la tensión en el fajado del gerriko para que esté no se suelte ni se caiga, se cual sea el esfuerzo que se haga”, apunta Kike Lafuente, uno de los dantzaris de Danetarako Danok que ayer vistió a varios niños presentes en el palacio Olaso dentro de los actos programados para celebrar el 50 aniversario del grupo del barrio San Gabriel.
“Es importante anudar bien la punta -generalmente en el lado izquierdo- y luego ir enrollando la tela en el sentido contrario manteniendo la tensión, por lo que es recomendable hacerlo despacio para evitar pliegues”, comenta este dantzari, que destaca que a diferencia del gerriko la txapela es “una recién llegada al vestuario tradicional. Es el relevo que se dio en el siglo XIX a los tocados tradicionales procedente de su uso militar en las guerras carlistas”, sostiene este dantzari, quien extiende este carácter a las coloridas casacas y adornos de los trajes de Iparralde. “La txapela suele tener una etiqueta que sirve de referencia a la hora de ponerla. Es importante ponérsela siempre igual”, apunta Kike, quien no obstante destaca que la forma de asentarla es totalmente libre.
Lo que no tiene tanta libertad es el pañuelo que lucen las mujeres en el pelo ya que, si bien se pude llevar la tela suelta por la nuca -caso de las baserritarras vizcainas- lo más habitual es el pañuelo anudado en torno a un moño. “Antiguamente las jóvenes y las mujeres solteras usaban pañuelos de colores mientras que las mujeres casadas lo llevaban blanco y en bodas, celebraciones y en el luto se usaba el pañuelo negro”, señala Iratxe Melsio, quien como Lafuente, reconoce que a la hora de ponerse la vestimenta tradicional es mejor aquello que dice el refrán: “Vísteme despacio que tengo prisa”.
http://www.deia.com/2016/03/14/bizkaia/margen-izquierda-encartaciones/v…



